domingo, 23 de octubre de 2011

Ese loco "bajito"

Hoy es un día extraño, llueve pero brilla el sol. Ha sido un palo para los amantes del deporte, y sobre todo del motociclismo. Marco Simoncelli ha fallecido en Malasia. El accidente mejor que lo vean los que le va el morbo, pero es muy parecido a lo que le ocurrió a Shoya Tomizawa. Marco era un loco del motociclismo, las aspiraciones por ganar siempre estaban intactas, y esto le llevaba a ser un piloto muy agresivo. Los Pedrosa, Lorenzo y compañía, se las tuvieron que ver con él y decirle: "Marco, ve con cuidado, que algún día pasará algo".

Marco, más tranquilo, empezó a tocar cada vez más la maneta del freno y a deleitarnos con grandes adelantamientos. Jamás se rendía, buscaba la victoria desde principio a fin de la carrera, hasta que su moto o los neumáticos decían basta. Se aventuraba como el sucesor de Valentino Rossi en el país transalpino. En él, estaban depositadas todas las esperanzas del motociclismo italiano, y Marco no estaba dispuesto a defraudar.

"Eres un grande, Marco" se decía a si mismo. Y así te has ido, como un grande del motociclismo.

                                                        D.E.P Marco Simoncelli 58

lunes, 26 de septiembre de 2011

¿Por qué este título para el blog?

Pues muy sencillo.¿Quién no ha jugado alguna vez en su pasillo al fútbol? He ahí la razón. Yo cuando era pequeño me pasaba horas y horas jugando en el pasillo al fútbol, yo solo, ya que hasta los 15 años he sido hijo único, pero en absoluto me he aburrido, todo ha sido una maravilla, y he sabido entretenerme sin utilizar maquinitas, como ahora.

Era curioso como planteaba mis partidos: cogía dos taburetes y los ponía a cada lado del pasillo, como si fueran las porterías, y abajo entre el suelo y el apoyapies del taburete un cojín, que era el portero. Así pasaba las horas de lluvia y frío, eso sí, había y hay dos lámparas de esas antiguas que colgaban del techo que en el momento que dabas a una (sin querer) salía tu abuela a echarte la bronca y te quitaba la pelota.

Sin pelota, no era el fin del mundo. Para eso estaban las chapas, de fútbol y de ciclismo. El fútbol chapas era bastante creativo, estaba el típico que ponía el nombre del equipo y del jugador y las pintaba, y luego estaba el que recortaba circularmente al jugador de los cromos y lo plantaba en la chapa con el nombre encima. Las porterías con cartones de leche, la pelota un garbanzo y el portero en tapón de Coca-Cola con una moneda de cinco duros debajo, y así horas y horas.

Las de ciclismo, yo las hacía más normales al principio, ya que llegué a tener alrededor de unas 250 únicamente de ciclismo y no tenía tiempo de maquillarlas, luego cuando salía a jugar con los amigos al barrio, las preparaba mejor, como un equipo profesional.

El pasillo ha sido para muchos el sitio de disfrute, 1 metro de ancho por 7 de largo, pero aún así, era tu terreno de juego, tu campo, en el que incluso tenías lesiones, una vez me di con una esquina de la pared en la rodilla y me tuvieron que dar puntos, por suerte al día siguiente ya estaba jugando.

Cuando llegaba la noche me metía en la cama pensando, en volver a jugar al día siguiente, en que partidos tocaba jugar, en fin, imaginaciones de niño. También soñaba con tener un programa de radio al estilo El Larguero con todo lo que había ocurrido en el pasillo, y que se titulase como este blog, pero voy en camino por lo menos de ser periodista, que no es poco.

Por eso os invito a participar en este blog, en el que intentaré expresar mis opiniones del deporte en general, experiencias vividas,etc....